Yo creo que las brujas existen. Sí. Especialmente una. Esa bruja malvada que se cuela de repente en tu casa y se dedica a estropear todo lo que toca. La tostadora que a la hora de desayunar dejaba las tostadas doradas y crujientes a las que ponías mermeladita dulce por encima... Tu juguete favorito desde pequeña que cuando acertabas la pregunta se encendía una lucecita y ya no... El ordenador con el que escribía mi diario y que he estado unos días sin poder usar....
Ella se lo pasa muy bien, pero os aseguro que yo no, no, no. Bruja malvada. Grrr. O ahora que lo pienso, tal vez fue el perrito que trajo una amiga una tarde, y que estaba muy juguetón...














